Mucho más que playas paradisíacas…
Welcome to Bali!!! Hemos llegado a uno de esos lugares a los que todo el mundo quiere ir al menos una vez en la vida, porque hay cientos de cosas que hacer y que ver en Bali. Muchos lo dejan para la luna de miel, otros para el viaje soñado con amigos y algunos para vivir el sudeste asiático en una de sus islas con mayor encanto. En definitiva, infinitos son los motivos para viajar a Bali, así que ¡vamos a ello!
Antes de nada, Bali no son solo playas, ni mucho menos. De hecho, para mí casi es lo menos significativo: encontraremos arenales más paradisíacos en otras islas cercanas, pero lo verdaderamente único es su cultura, sus templos, sus arrozales y su selva. Eso es lo que nos dejará un recuerdo imborrable y lo que trataré de transmitiros en esta guía.
Cómo organizar un viaje a Bali de 7 días
Dónde alojarse para recorrer Bali
En la zona sur encontraréis muchísima oferta. Kuta es animada y práctica, mientras que Seminyak resulta más tranquila y tiene villas impresionantes. Para reducir trayectos, hoy dividiría la semana entre el sur y Ubud: las carreteras son lentas y una distancia corta en el mapa puede convertirse en un buen rato dentro del coche.
Cómo moverse por Bali: conductor, coche o moto
Para una ruta como la nuestra, la opción más cómoda es contratar un conductor privado con coche por jornadas. Permite adaptar las paradas, evita preocuparnos por el tráfico y resulta especialmente útil en los días de templos y montaña. Si decidís conducir, comprobad el permiso necesario, el seguro y las normas locales. No recomendaría improvisar con una moto sin experiencia: el tráfico puede ser caótico.
Qué documentación y tasas se necesitan para viajar a Bali
Los requisitos dependen de la nacionalidad. Para muchos viajeros existe visado a la llegada o visado electrónico, pero conviene comprobarlo siempre en la web oficial de inmigración de Indonesia. El pasaporte debe conservar la validez exigida por las autoridades y la tarjeta de llegada se completa por internet antes de entrar.

Además, Bali aplica una tasa turística de 150.000 IDR por visitante internacional, independiente del visado. Puede pagarse mediante el portal oficial Love Bali; guardad el comprobante durante el viaje.
Qué conviene saber antes de visitar templos y playas
- Bebed agua embotellada o filtrada y extremad la precaución con el agua del grifo.
- En los templos llevad hombros y piernas cubiertos; cuando sea necesario os facilitarán o exigirán un sarong.
- Respetad las zonas sagradas, las ceremonias y las ofrendas que encontraréis en el suelo.
- No toquéis la cabeza de nadie ni señaléis con los pies; la mano izquierda tampoco suele utilizarse para entregar objetos.
- Comprobad las banderas y corrientes antes de bañaros, especialmente en las playas abiertas al Índico.
- Llevad una capa ligera: entre la costa y Kintamani puede haber bastante diferencia de temperatura.
Día 1: qué ver en Jimbaran, Uluwatu y Tanah Lot
Hemos llegado después de un largo viaje pero sí, ¡ya estamos en el paraíso! Para este primer día empezaremos de forma relajada. Por la mañana podemos acercarnos a la playa de Jimbaran, tranquila y conocida por sus restaurantes de pescado y marisco.

Por la tarde visitaremos Uluwatu, situado sobre un acantilado con unas vistas alucinantes. Preparad la cámara y vigilad vuestras pertenencias cerca de los monos. Si queréis ver la danza Kecak al atardecer, reservad tiempo y entrada.
La ruta original continuaba hasta Tanah Lot para la puesta de sol. Sigue siendo uno de los templos más fotogénicos, prácticamente en medio del agua, aunque combinarlo con Uluwatu implica bastante carretera. Si preferís disfrutarlo sin correr, dejad Tanah Lot para otro día o salid muy temprano.

Al regresar podemos cenar por Kuta o Seminyak y disfrutar del ambiente nocturno, pero sin alargar demasiado la noche: mañana toca una jornada intensa por el interior.
Día 2: ruta por Ubud, Goa Gajah, Mas y Mengwi
Hoy nos vamos a conocer el interior de Bali. Empezaremos por Ubud: mercados, calles, gente y terracitas donde sentarse a observar el movimiento. A mí me encantó simplemente pasear y mirar; es una chulada. También descubriréis la curiosa presencia de símbolos fálicos en la artesanía y la tradición balinesa… los veréis por todos lados.

Después visitaremos Goa Gajah, la Cueva del Elefante. El conjunto tiene jardines, estanques y una pequeña cueva sagrada cuya entrada tallada puede pasar más desapercibida de lo que imaginamos. Recuerdo especialmente las raíces de algunos árboles enormes. Vestid con respeto y utilizad el sarong indicado en el recinto.

La ruta continúa por Klungkung, donde destacan Kerta Gosa y el pabellón flotante, decorados con pinturas tradicionales, y por Mas, uno de los centros de talla de madera y artesanía de la isla.

Después llega una de las visitas más divertidas de nuestro viaje: Alas Kedaton y sus monos. Gibraltar parece que no tiene ni uno comparado con esto. Están repartidos por familias y pueden resultar insistentes: no llevéis comida ni objetos sueltos a la vista. Yo todavía recuerdo cómo tuvimos que salir corriendo de allí… 🙂

Terminaremos en Mengwi, donde se encuentra el templo real Taman Ayun, rodeado por un foso. Es un día con muchas paradas, así que podéis recortar Klungkung o Alas Kedaton según dónde durmáis. Para poner el colofón, una cena en Seminyak con música en directo.
Día 3: excursión a Nusa Lembongan desde Bali
Después de la intensidad de ayer toca relajarse en Nusa Lembongan. La isla se encuentra al sureste de Bali y se llega en barco, normalmente desde Sanur. Conviene reservar con un operador fiable, revisar el estado del mar y confirmar qué incluye el traslado.

Allí podremos disfrutar de aguas cristalinas, pescado recién hecho y una jornada de snorkel. Para bucear, escoged un centro autorizado y adaptad la inmersión a vuestra experiencia, porque en algunos puntos hay corrientes fuertes. ¿Imagináis alguna forma mejor de pasar el día en el paraíso?
Día 4: monte Batur, templo de Besakih y Bukit Jambul
Hoy volvemos a la carretera para conocer la región de Kintamani y contemplar el monte Batur, un volcán activo de 1.717 metros junto a su lago. Kintamani no es el punto más alto de Bali —ese es el monte Agung—, pero sus miradores ofrecen una panorámica preciosa.
Una excursión muy especial es ascender al monte Batur al amanecer. Requiere madrugar muchísimo, calzado adecuado y comprobar las condiciones y normas vigentes. En días despejados las vistas llegan hasta el Rinjani, en Lombok.

Después podemos seguir hacia Besakih, el templo madre, situado en la ladera del monte Agung. Es uno de los complejos sagrados más importantes de la isla: vestid correctamente, respetad las áreas restringidas y rechazad con educación cualquier servicio no solicitado.
La última parada será Bukit Jambul, un lugar fantástico para contemplar los arrozales. Para mí, sinceramente, fue de lo que más me gustó. Veremos muchas terrazas durante la semana, pero os recomiendo disfrutar de todas y cada una de ellas.

Será una ruta larga. Las carreteras hacen que cualquier distancia, por pequeña que parezca, lleve tiempo. Regresaremos con calma para disfrutar de una cena local.
Día 5: playas de Sanur, Nusa Dua, Kuta y Seminyak
¡Hoy toca sol y playa! Empezaremos en Sanur, con un paseo marítimo tranquilo, restaurantes y deportes acuáticos. Después podemos conocer Nusa Dua, la zona de grandes complejos hoteleros y playas cuidadas. Por su orientación es más conocida por los amaneceres que por las puestas de sol.

Por la tarde regresaremos a Kuta para pasear por sus mercados y tiendas. Y para acabar el día, volvemos a Seminyak: seguro que en nuestra primera incursión quedó algún restaurante pendiente. Hoy es el día.
Día 6: rafting por el río Ayung y tarde en Ubud
¿A que también apetece un poco de aventura? La actividad perfecta es el rafting por el río Ayung. La experiencia de navegar entre vegetación, rápidos y cascadas fue increíble. Nos creeremos Mowgli en El libro de la selva.

Mención aparte merecen los relieves esculpidos en la roca a lo largo del río. De verdad que no hay palabras para describir ese arte. Elegid una empresa con equipo de seguridad, guía, seguro y protocolos adaptados al caudal; la duración y dificultad pueden variar según la temporada.

Después de comer y ducharnos, volveremos a Ubud. Seguro que quedaron rincones por ver en la primera visita. En el camino mantened los ojos abiertos: cualquier arrozal, casa o agricultor puede regalarnos una de las imágenes más bonitas del viaje, porque Bali te sorprende en cualquier sitio.

Y si vuestro estómago es fuerte, probad la comida local en puestos con buena rotación y una higiene razonable. Es parte de la experiencia, pero tampoco hace falta jugar a la ruleta.
Día 7: ruta por Jatiluwih, Bedugul, Gitgit y Singaraja
La última jornada recorre el oeste y el norte de Bali, no el este como indicaba el texto antiguo. Empezaremos en Jatiluwih, uno de los grandes paisajes de arrozales de la isla. Cerca quedan Pupuan y Belimbing, rodeados de cultivos de arroz y cacao.

Después, según el tiempo disponible, podemos elegir entre varias paradas:
- Bedugul: zona montañosa, mercados de frutas y el lago Beratan.
- Jardín Botánico: una pausa tranquila, aunque para ver naturaleza de la buena no hace falta encerrarse en un jardín.
- Cascada Gitgit: una caída de agua rodeada de vegetación, con accesos que pueden estar resbaladizos.
- Singaraja: antigua capital colonial del norte de Bali.
- Pacung: un buen mirador sobre las terrazas de arroz.
Intentar completar todas las paradas y regresar al sur en el mismo día puede resultar agotador. Elegid tres o cuatro lugares según vuestra base y dejad margen para los atascos. Hoy, más que nunca, es un día para descubrir esos rinconcitos perdidos de Bali.

Se termina nuestra increíble semana. ¿Es una pasada o no? Yo creo que, sin duda, ¡sí! Bali suele combinarse con otros destinos del sudeste asiático, pero quien disponga de más días no se aburrirá. Y los amantes del buceo, aprovechadlo: esta vida marina no se encuentra en cualquier sitio.

En definitiva, hay muchísimas cosas que hacer y que ver en Bali. Espero que esta guía os ayude a configurar el viaje y, sobre todo, a disfrutarlo con calma. Si continuáis por Asia, podéis consultar también mis guías de Filipinas, Malasia, Tailandia, Camboya y Vietnam y Hong Kong y Macao.





