Amabilidad, contrastes y naturaleza son sus signos de identidad.
Jordania es uno de esos viajes que se recuerdan durante muchísimo tiempo. Petra, el silencio de Wadi Rum, la sensación de flotar en el mar Muerto y, sobre todo, la hospitalidad de los jordanos hacen que cada etapa sea completamente distinta a la anterior.
Esta guía recoge nuestra ruta de una semana de norte a sur. No fue un viaje de grandes lujos ni de correr para marcar lugares en una lista: fue una sucesión de contrastes, conversaciones y paisajes que nos dejaron alucinados.
Si acabáis de llegar por primera vez al blog, podéis conocer un poco mejor quién está detrás de estas guías y la forma tan personal en la que contamos cada viaje.
Consejos para viajar a Jordania
Cómo moverse por Jordania: alquiler de coche y conducción
Para recorrer Jordania, lo mejor es alquilar un coche. Así podréis organizar la ruta en función de lo que más os guste y deteneros con libertad entre Amán, el mar Muerto, Petra, Wadi Rum y Áqaba. Comparad las condiciones de cada empresa, la edad mínima, el permiso de conducción exigido, el seguro y las coberturas antes de reservar. En carretera conducid con prudencia: podéis encontrar badenes, controles y cambios de iluminación o firme con poca antelación.
Dónde alojarse en una ruta por Jordania de 7 días
La ruta pide cambiar varias veces de alojamiento. Una distribución lógica es dormir en Amán al llegar y después de Jerash; continuar hacia Petra pasando por el mar Muerto, Madaba y el Monte Nebo; pasar una noche cerca de Petra; dormir en un campamento de Wadi Rum y terminar con una o dos noches en Áqaba antes de regresar a Amán. Reservad con antelación el campamento y acordad el punto y la hora de recogida.

Qué es el Jordan Pass y cuándo merece la pena
Si vais a visitar Petra y otros monumentos, comprobad el Jordan Pass oficial. Actualmente ofrece modalidades de 70, 75 y 80 JOD, según incluya uno, dos o tres días consecutivos en Petra, y acceso a más de 40 lugares. No es un visado: puede eximir del pago de la tasa de entrada turística si se compra antes de llegar y se permanece al menos dos noches completas (tres días), siempre que la nacionalidad y el punto fronterizo cumplan los requisitos.
Qué documentación se necesita para viajar a Jordania
Los requisitos dependen de la nacionalidad y del punto de entrada. Para viajeros españoles se exige pasaporte y visado; revisad la validez mínima requerida, las condiciones actualizadas y cualquier cambio antes de salir en la página de documentación de la Embajada de España en Amán. El Jordan Pass no sustituye al visado.
¿Es seguro viajar a Jordania actualmente?
Nosotros nos sentimos acogidos y nos sorprendió muchísimo la amabilidad de la gente, pero la situación regional puede cambiar con rapidez y afectar al espacio aéreo, las carreteras o las zonas fronterizas. Antes de reservar y también justo antes de viajar, consultad las recomendaciones oficiales para viajar a Jordania, evitad manifestaciones y áreas fronterizas desaconsejadas, contratad un seguro adecuado y registraos en el Registro de Viajeros. Mi experiencia personal sigue siendo la de un pueblo hospitalario, pero no debe sustituir una comprobación actual.
Cuál es la mejor época para viajar a Jordania
Primavera y otoño suelen ofrecer las temperaturas más agradables para caminar por Petra y recorrer el desierto. En verano el calor puede ser muy intenso y en invierno las noches de Petra y Wadi Rum llegan a ser frías, con posibilidad de lluvia e inundaciones repentinas en desfiladeros. Consultad la previsión y seguid cualquier cierre oficial.
Cómo tener Internet en Jordania
Muchos hoteles y campamentos ofrecen wifi, aunque la cobertura puede ser irregular en el desierto. Para tener Internet durante la ruta podéis comprar una SIM o eSIM y descargar mapas, reservas y el Jordan Pass antes de salir de Amán. Guardad también el teléfono del campamento de Wadi Rum y los contactos de emergencia sin depender de la conexión.

Llegada a Jordania: primera toma de contacto con Amán
Acabáis de llegar al paraíso de la amabilidad… Os podría contar miles de historias de la hospitalidad que ofrecen al viajero los jordanos, pero prefiero que lo comprobéis por vosotros mismos… ¡es una pasada!
Amán se aleja bastante de nuestra vida convencional, pero eso es precisamente lo divertido. Encontraréis una parte muy occidentalizada y otra más local, genuina y caótica que, según mi punto de vista, siempre merece más la pena.
Durante el día de llegada tendréis suficiente con recoger el coche, instalaros y disfrutar del primer impacto del cambio. Para empezar a lo grande, buscad un restaurante típico en el centro de Amán; muchos ocupan antiguas casas y seguro que en vuestro alojamiento os recomiendan una buena opción.
Día 1: qué ver en Jerash y el centro histórico de Amán
Por la mañanita, aprovechando la temperatura suave, está muy bien acercarse a Jerash. Sus restos arqueológicos hacen que al cruzar la entrada parezca que viajamos directamente a una antigua ciudad romana.
Después de comer, una buena idea es volver a Amán para recorrer sus callejones, bazares y mezquitas. No hay que perderse la Ciudadela, con sus vistas desde lo alto de la colina, el Templo de Hércules y el famoso Teatro Romano, que se conserva realmente bien.

Día 2: del mar Muerto a Madaba, Monte Nebo y Petra
Podríamos decir, al menos para mí, que aquí empieza la parte más impresionante de Jordania. Cogemos el coche y ponemos rumbo al mar Muerto, situado en la depresión terrestre más baja del planeta.
Una opción cómoda es pagar el acceso de día a un hotel o resort que tenga playa privada, duchas y servicios. Comprobad antes el precio y si hace falta reservar. Disfrutar del mar Muerto es una pasada, pero no descartemos pasar algún pequeño “mal rato”… Si os salta agua a los ojos, el escozor es tremendo; no os frotéis y aclaradlos enseguida con abundante agua dulce. No entréis con heridas recientes, evitad afeitaros ese día y no permanezcáis demasiado tiempo seguido dentro.

Y, por descontado, hay que hacer lo más típico: el “embadurnamiento” con barro. Tras una mañana relajante, toca continuar hacia Madaba y el Monte Nebo, donde la tradición sitúa los últimos días de Moisés y desde donde se contempla una panorámica preciosa.

Desde allí pondremos rumbo a Petra. La duración cambia mucho según la carretera elegida, las paradas y el tráfico, así que no confiéis únicamente en el tiempo teórico del navegador. Evitad conducir de noche si no conocéis la ruta.
Día 3: Petra, del Siq al Tesoro y el Monasterio
¡Bienvenidos a una de las maravillas del mundo! Toca visitar la gran ciudad de Petra. Empezad bien prontito porque hay muchísimo que andar y descubrir. Consultad antes las tarifas, horarios, senderos y posibles cierres en la web oficial de Petra.

Primero cruzaremos el famoso desfiladero del Siq, que nos lleva hasta el Tesoro (Al-Khazneh). Es la imagen más conocida de Petra y el preámbulo perfecto de todo lo que espera después. Además, os sonará muchísimo por Indiana Jones y la última cruzada.
Al avanzar llegamos a terreno abierto y allí el paisaje es sencillamente impresionante. Hay mil rincones por descubrir y, para los más valientes, muchísimas escaleras hasta el Monasterio (Ad-Deir). Desde arriba, las vistas no se pueden describir con palabras.

Después de una gran pateada toca poner rumbo a Wadi Rum, pero hoy es mejor no improvisar la llegada al caer la noche. Reservad previamente el campamento, confirmad el punto de encuentro en el centro de visitantes o en Wadi Rum Village y dejad margen para llegar con luz.
Un plan que no puede faltar es dormir en un campamento beduino en el desierto. Fuera cobertura, fuera iluminación y contacto directo con la naturaleza… Llega el momento de mirar al cielo, alucinar con las estrellas y disfrutar de ese silencio absoluto que solo el desierto puede transmitir.

Día 4: ruta en 4×4 por el desierto de Wadi Rum
Hoy recorreremos el gran desierto de Wadi Rum, ligado para siempre a las historias de Lawrence de Arabia. Desde el campamento haremos una ruta en 4×4 con conductores locales y múltiples paradas. Confirmad antes la duración, los lugares incluidos, las comidas, el agua y la hora de regreso.

Yo, sinceramente, me tiré todo el día con la boca abierta. Entre los lugares de nuestra experiencia estaban las dunas rojas, el cañón de Khazali y los arcos de roca, además del típico té mientras contemplábamos una puesta de sol impresionante. Algunas excursiones largas llegan a zonas como Burdah, pero no todos los circuitos siguen la misma ruta.
Por la tarde, tras un día inolvidable, cogemos el coche y ponemos rumbo a Áqaba. En aproximadamente una hora volvemos a un entorno urbano y costero completamente opuesto al desierto.

Día 5: qué hacer en Áqaba junto al mar Rojo
Áqaba es una cita imprescindible para cualquier aficionado al submarinismo y al snorkel. Sus aguas y fondos marinos son espectaculares. Si tenéis titulación de buceo o queréis iniciaros, elegid un centro autorizado, comprobad el seguro y respetad las indicaciones de protección del arrecife.

Áqaba es además una ciudad joven y dinámica y alberga el único puerto marítimo de Jordania. Al caer la noche, podéis sentaros a tomar algo y compartir una shisha, que aquí también llaman narguile. Alrededor de una pipa y echando humo se reúne gente de todo tipo para despedir el día; podremos conversar con cualquier local intentando arreglar todos los problemas del mundo.
Día 6: playas, snorkel y submarinismo en Áqaba
Disfrutaremos de nuestro último día de playa en Áqaba. Una opción cómoda es acceder a un resort o club con playa privada y actividades acuáticas, comprobando previamente condiciones y precios. También existen zonas públicas y centros de buceo al sur de la ciudad.
Después de comer toca iniciar el regreso a Amán. Es un trayecto largo: salid con margen, descansad y evitad concentrar demasiada actividad antes de conducir. La última tarde nos permitirá despedirnos un poco más del maravilloso pueblo jordano y prepararnos para volver a nuestro día a día.

Preguntas frecuentes antes de viajar a Jordania
¿Cuántos días hacen falta para recorrer Jordania?
Una semana permite seguir esta ruta por Amán, Jerash, mar Muerto, Madaba, Monte Nebo, Petra, Wadi Rum y Áqaba. Si queréis visitar Petra con más calma, hacer senderismo o descansar más en el mar Rojo, añadid dos o tres días.
¿Merece la pena comprar el Jordan Pass?
Suele resultar interesante si vais a visitar Petra y varias atracciones incluidas. Comparad el precio de la modalidad adecuada y comprobad las condiciones de exención de la tasa de visado, porque el Jordan Pass no es un visado y no se aplica igual a todas las nacionalidades o fronteras.
¿Es mejor alquilar coche o contratar conductor en Jordania?
El coche ofrece libertad y encaja muy bien con esta ruta, pero exige conducir con atención y organizar los cambios de alojamiento. Un conductor privado es más caro, aunque puede ser cómodo si no queréis preocuparos por carreteras, aparcamiento o trayectos nocturnos.
¿Se puede visitar Petra en un solo día?
Sí, un día completo permite recorrer el Siq, el Tesoro, la zona central y llegar al Monasterio si tenéis buena movilidad. Es una jornada larga y exigente. Con dos días podréis caminar con más calma y descubrir senderos adicionales.
¿Qué ropa conviene llevar a Jordania?
Llevad ropa fresca pero respetuosa con las costumbres locales, calzado cómodo, protección solar y alguna capa de abrigo para las noches del desierto. Para el mar Muerto y Áqaba añadid bañador, escarpines si los necesitáis y una camiseta que proteja del sol.
¿Y si tuviera que resumir Jordania con tres palabras? Contraste, amabilidad y naturaleza son sus signos de identidad. Para mí sigue siendo un destino obligado en nuestra agenda viajera, y espero que esta guía os ayude a organizar todo lo esencial que ver en Jordania sin perder la emoción de descubrirlo por vosotros mismos.
Si después de Jordania os apetece seguir pensando en grandes viajes por Asia, podéis continuar con nuestra guía de Tailandia o con la ruta por Vietnam.





