¡Bienvenidos al glamour de la Costa Azul francesa! Su clima mediterráneo, sus pueblos frente al mar y sus calas forman una ruta llena de rincones con muchísimo encanto. En esta guía os cuento qué ver en la Costa Azul en 10 días, manteniendo nuestro recorrido desde Montpellier hasta Niza y Mónaco.
Cómo organizar una ruta por la Costa Azul en 10 días
Nuestra ruta comienza en Montpellier, pasa por Nimes, Arles y Marsella y termina recorriendo la Riviera francesa entre Saint-Tropez, Cannes, Niza y Mónaco. Técnicamente, las primeras etapas pertenecen a Occitania y Provenza, pero juntas forman un viaje por carretera muy completo por el Mediterráneo francés.
El coche resulta útil para enlazar las etapas, aunque no siempre es la mejor opción dentro de las ciudades. En Marsella, Cannes, Niza y Mónaco conviene aparcar y continuar caminando, en barco o en transporte público. En verano reservad alojamiento, ferris y aparcamientos con antelación.
Calanque de Sormiou durante una ruta por la Costa AzulMONTPELLIERPublicado 16 · jun · 2017Cuál es la mejor época para viajar a la Costa Azul
Mayo, junio, septiembre y comienzos de octubre permiten disfrutar del litoral con temperaturas agradables y menos saturación. Julio y agosto ofrecen ambiente y días largos, pero también más tráfico, precios elevados y restricciones de acceso a espacios naturales por riesgo de incendio.
Cómo recorrer la Costa Azul en coche
No calculéis las etapas únicamente por kilómetros. Los accesos costeros, los atascos y la búsqueda de aparcamiento alargan los trayectos. Las carreteras panorámicas merecen la pena, pero evitad llenar cada jornada con demasiadas paradas y comprobad las zonas de bajas emisiones aplicables a vuestro vehículo.

Día 1: qué ver en Montpellier en un día
Comenzamos en Montpellier, una de las ciudades con más vida del sur de Francia. Es muy agradable pasear por sus calles, terrazas y restaurantes. La presencia universitaria se nota en el ambiente joven que siempre encontramos en el centro.
Empezad por la Place de la Comédie y continuad hacia el casco histórico, la catedral de Saint-Pierre, el Arco del Triunfo, el paseo de Peyrou y el acueducto de Saint-Clément. Antigone muestra la cara más moderna de la ciudad. Hemos empezado las vacaciones de la forma más relajada; mañana toca carretera.

Día 2: ruta por Nimes y Arles hasta Marsella
Hoy será un día de ruta. Salimos a una hora decente rumbo a Marsella, pero aprovechamos el trayecto para conocer dos grandes ciudades de la Provenza: Nimes y Arles.
Qué ver en Nimes durante una mañana
En Nimes destacan la Arena romana, la Maison Carrée, los Jardins de la Fontaine, el Temple de Diane, la catedral y el casco antiguo. El Pont du Gard no se encuentra dentro de la ciudad: es un desvío independiente al nordeste de Nimes y necesita tiempo adicional. Incluidlo solo si salís temprano.
Qué ver en Arles durante una tarde
Después de comer seguimos hasta Arles, donde sobresalen la Arena, el teatro antiguo y sus calles históricas. Para esta ruta basta con una primera aproximación caminando, aunque la ciudad merece más tiempo si os interesa especialmente su legado romano y la huella de Van Gogh.
Terminamos el día llegando a Marsella. Después de dos jornadas empezamos a ver ese azul tan intenso que da nombre a esta costa.

Día 3: Marsella y cómo visitar el calanque de Sormiou
¿Habéis oído hablar de los calanques? Hoy vamos a conocer Sormiou, una cala rodeada de roca caliza y aguas cristalinas: el Mediterráneo en estado puro.
La versión antigua proponía llegar en barco o hacer un trekking de unas dos horas. Actualmente el acceso por carretera puede estar restringido y los senderos pueden cerrar según el riesgo de incendio. Consultad siempre la información del Parque Nacional de Calanques, llevad agua y calzado adecuado y no accedáis por caminos cerrados.
Al volver, recorred el Vieux-Port, Le Panier, la catedral de La Major y Notre-Dame de la Garde. Marsella puede parecer algo descuidada a primera vista, pero cuando caminas por sus calles descubres toda la fuerza y el encanto de la ciudad.

Día 4: Cassis, Port-Pin y carretera de la costa
Seguro que todavía tenemos ganas de mar, así que nos vamos a Cassis. Su pequeño puerto, sus fachadas y las terrazas forman una de las estampas más agradables de la ruta.
Podéis quedaros en la playa urbana, recorrer los senderos autorizados o reservar una excursión marítima para contemplar los calanques desde el agua. Port-Pin es una maravilla natural, pero no debe describirse como una cala siempre vacía: en temporada alta puede estar muy concurrida. Revisad el calor y los cierres antes de caminar.
Castillo de If y archipiélago de Frioul frente a MarsellaMARSELLA · 43°18′N · 005°22′EPublicado 16 · jun · 2017Regresamos a Marsella por la costa para disfrutar de las panorámicas. Completad lo que haya quedado pendiente: el Vieux-Port, la estación Saint-Charles, el Palais Longchamp o alguno de los barrios históricos.
Recorrido por las calles y monumentos de MarsellaMARSELLA · 43°18′N · 005°22′EPublicado 16 · jun · 2017
Día 5: excursión a las islas Frioul desde Marsella
Hoy visitamos las islas Frioul, un pequeño archipiélago frente a Marsella. Los barcos salen del Vieux-Port y permiten combinar Frioul con el Château d’If según el servicio y las condiciones marítimas. Comprobad horarios de ida y regreso antes de embarcar.
Las islas ofrecen senderos, pequeñas calas y un paisaje casi deshabitado. Durante la travesía se contemplan el castillo, la costa y una magnífica panorámica de Marsella. Volveremos por la tarde para saborear nuestras últimas horas en la ciudad, seguramente ya con una bodega favorita.

Día 6: qué ver en Saint-Tropez y playa de Pampelonne
Tomamos rumbo al máximo lujo: Saint-Tropez. ¿Cómo puede un lugar tan pequeño acumular tanto dinero? Lo comprobaremos al buscar alojamiento: los precios pueden ser de locos. Dormir en los alrededores o en un camping sigue siendo una alternativa, aunque tampoco esperéis que resulte barato en verano.
Empezamos por Pampelonne, una playa extensa situada en Ramatuelle, no en el centro de Saint-Tropez. Por la tarde llega lo mejor para mí: recorrer el pueblo y perderse por sus callejones. Aparcad fuera del núcleo más concurrido y continuad a pie.
Veremos casitas junto al mar y un puerto repleto de los pequeños yates de muchos “pobretones”. Elegid una terraza frente al agua y disfrutad del espectáculo. Saint-Tropez es demasiado caro para la mayoría de los mortales, pero conocerlo merece mucho la pena.
Día 7: playa de La Bouillabaisse y llegada a Niza
Aprovechamos la mañana en La Bouillabaisse y después continuamos hacia Niza, nuestro nuevo campo base. El trayecto puede ser lento en temporada alta, así que no añadáis demasiadas paradas.
Después de instalarnos bastará con un paseo de toma de contacto por la Promenade des Anglais, el Vieux-Nice y el entorno de Place Masséna. Para mí, Niza es mi ciudad favorita de la Costa Azul.

Día 8: islas de Lérins y qué ver en Cannes
¿Qué sería viajar por la Costa Azul y decir que no has estado en Cannes? Por la mañana tomamos el barco hacia las islas de Lérins. En Sainte-Marguerite podéis caminar por el interior arbolado, visitar pequeñas calas y acercaros al fuerte. Saint-Honorat ofrece un ambiente más tranquilo ligado a su monasterio.
Regresamos a Cannes para recorrer La Croisette, el Palais des Festivals y el casco antiguo de Le Suquet. Para mí basta una tarde para conocer su esencia. Si cenáis cerca del paseo marítimo, mirad la carta antes para no llevaros un susto con el precio.

Día 9: qué ver en Mónaco en un día
Llega uno de los lugares míticos: Mónaco. Desde Niza es fácil llegar en tren y así evitamos el tráfico y el aparcamiento. El principado es pequeño, pero tiene desniveles importantes; aprovechad ascensores y recorridos peatonales.
Visitad el Museo Oceanográfico, Monaco-Ville, el Palacio del Príncipe, el puerto y Montecarlo. El Casino exige identificación, vestimenta y edad mínima según el espacio y el horario; comprobad las condiciones en la web oficial de turismo de Mónaco. La referencia antigua a 21 años no debe mantenerse como norma general.
Los aficionados al motor reconocerán muchos tramos del circuito de Fórmula 1, pero no recomiendo intentar reproducirlo en coche: es mejor seguirlo caminando y disfrutar de las curvas, el túnel y la zona del puerto sin distraerse.
Puerto y circuito urbano de MónacoMÓNACO · 43°44′N · 007°25′EPublicado 16 · jun · 2017
Día 10: qué ver en Niza durante un día completo
Dedicamos el último día a Niza. Empezad recorriendo la Promenade des Anglais y continuad hacia Place Masséna, Cours Saleya, la catedral Sainte-Réparate, el casco antiguo y el puerto.
La antigua “colina del Castillo” no conserva un castillo visitable, pero el Parc de la Colline du Château ofrece una de las mejores panorámicas de la bahía y el puerto. Podéis subir caminando, en ascensor cuando esté operativo o mediante otros accesos disponibles. Después, dejaos llevar por las calles: Niza parece interminable y basta pasear para enamorarse de ella.
Si queréis alargar el viaje por el Mediterráneo, podéis combinar esta ruta con nuestra guía de la Costa Brava. También podéis consultar la ruta de Sicilia.
Preguntas frecuentes para viajar a la Costa Azul
¿Cuántos días se necesitan para recorrer la Costa Azul?
Diez días permiten combinar Montpellier, Provenza, Marsella y la Riviera hasta Mónaco sin cambiar de base todas las noches. Con una semana conviene empezar en Marsella o Saint-Tropez y reducir las etapas occidentales.
¿Cuál es la mejor época para viajar a la Costa Azul?
Mayo, junio, septiembre y principios de octubre suelen ofrecer buen tiempo y menos saturación. Julio y agosto tienen más ambiente, pero también precios elevados, tráfico intenso y mayor riesgo de cierre en espacios naturales.
¿Es necesario alquilar coche para recorrer la Costa Azul?
El coche facilita la ruta completa desde Montpellier, pero entre Cannes, Antibes, Niza y Mónaco el tren resulta muy práctico. En las grandes ciudades es preferible aparcar y continuar caminando o en transporte público.
¿Se puede llegar en coche al calanque de Sormiou?
El acceso por carretera está restringido durante determinados periodos y puede cerrar por riesgo de incendio. Comprobad la situación oficial del día y utilizad únicamente accesos y senderos autorizados.
¿Cómo se visitan las islas Frioul?
Los barcos salen del Vieux-Port de Marsella. Los horarios y las escalas en Château d’If dependen de la temporada y del estado del mar, por lo que conviene consultar el último regreso antes de embarcar.
¿Merece la pena dormir en Saint-Tropez?
Dormir allí permite disfrutar del pueblo al anochecer, pero suele ser caro. Alojarse en los alrededores puede reducir el precio, aunque hay que considerar el tráfico y el aparcamiento en temporada alta.
¿Qué isla de Lérins conviene visitar?
Sainte-Marguerite es la opción más variada para una primera visita por sus senderos, calas y fortaleza. Saint-Honorat resulta más tranquila y destaca por el monasterio y su ambiente contemplativo.
¿Es mejor ir de Niza a Mónaco en coche o en tren?
El tren suele ser más cómodo porque evita tráfico y aparcamiento. Desde la estación podéis recorrer Mónaco caminando y utilizar ascensores públicos para salvar los desniveles.
¿Dónde conviene alojarse durante una ruta por la Costa Azul?
Una distribución práctica incluye Montpellier, Marsella, la zona de Saint-Tropez y Niza. Desde Niza se visitan fácilmente Cannes y Mónaco, reduciendo cambios de alojamiento al final del viaje.
La Costa Azul es un viaje muy completo y repleto de momentos mágicos. Calas, ciudades romanas, puertos, playas y ese contraste entre la vida cotidiana y el lujo hacen que nunca olvidemos esta parte del Mediterráneo francés.






