Un contaste idílico entre mar y montaña
Preparaos para una gran sorpresa porque, a priori, este país no es tan conocido turísticamente como otros, pero os voy a contar qué ver en Eslovenia en 7 días con esta guía de viaje y ruta por libre. El contraste entre mar y montaña es espectacular y, al ser un país no demasiado extenso, las distancias son perfectas para conocer una gran parte del país.
Preparativos y consejos para viajar a Eslovenia
¿Cómo llegar a Eslovenia desde España?
En avión se suele volar a la capital, Ljubljana, que es un buen punto de partida. Otra opción es volar también hasta algún aeropuerto italiano cercano como Trieste o Venecia, por si encontrases mejor tarifa, y luego cruzar en el coche de alquiler. Si te apetece combinar destinos, puedes echar un vistazo también a nuestra guía de Venecia en 3 días.
Por supuesto, desde España hay una opción viable de ir en coche. Son bastantes kilómetros, pero recorrer la Costa Azul francesa, el norte de Italia y llegar hasta Eslovenia es una auténtica pasada. Si te gusta este tipo de viaje por carretera, también puedes inspirarte en nuestra ruta por la Costa de Liguria.

Alquilar coche en Eslovenia
Para mí esto es fundamental para llegar a los rincones más chulos de Eslovenia. El precio es normal, ni muy caro ni muy barato, y existen todas las compañías de alquiler habituales.
Las carreteras, además, están en muy buen estado; es un placer recorrerlas. Y ojo: si usáis el GPS, activad que os lleve por los peajes, ya que además de que suelen estar incluidos en el alquiler, no hacerlo puede provocar que un trayecto de 30 minutos se convierta en casi 2 horas.
Internet y roaming en Eslovenia
Esta parte es muy buena ya que, al pertenecer a la Unión Europea, si tienes una SIM de Europa podrás usar tu teléfono e internet sin problema. Únicamente estate atento si cruzas a otro país de los Balcanes, ya que hay muchos en los que no funciona de esta manera y te puede salir cara la factura.

Si quieres ampliar el viaje hacia esa zona, puedes consultar también nuestra ruta por Dubrovnik, Montenegro y los Alpes Albaneses.
Dónde alojarse en Eslovenia
Para este viaje de 7 días yo os recomiendo hacer base en 2 lugares: Bohinjska Bela, justo al lado de Bled, para salir del bullicio de Bled, y Koper para cuando visitemos la zona sur de Eslovenia.
Dinero y pagos en Eslovenia
En este sentido no hay que pensar mucho: la moneda es el euro, como en España y en buena parte de Europa.
¡Comenzamos!
Día 1: Lago Bled: isla, Ojstrica y Castillo de Bled
Primer día de este gran viaje por Eslovenia y os recomiendo ir por la mañana a Velika Zaka, una zona del Lago Bled con ambiente, ideal para bañarse, con algún restaurante muy chulo y el lugar perfecto para realizar la siguiente actividad.

Es aquí donde os recomiendo alquilar una barca de remos sin patrón, para ir vosotros solos disfrutando del espectacular lago hasta la isla de Bled. ¡Chulísimo! Además, de camino, si os apetece podéis saltar y bañaros; el agua en verano está espectacular.
Una vez llegamos a la isla, podemos dejar amarrado el bote y recorrer la pequeña isla caminando, subir hasta la iglesia y pasear por sus bonitos caminos laterales; nosotros, de hecho, nos dimos un bañito en una zona en la que casi no había gente.
Después de la barca, aprovechamos la zona de Velika Zaka para comer allí y darnos un bañito en su playa de lago; es realmente bonita.
Acto seguido, lo ideal es ponerse las zapatillas y subir al Mirador de Ojstrica. Es una actividad de trekking apta para casi todo el mundo que tenga un mínimo estado de forma física. Es sencilla, pero sobre todo impresionante en su parte final: la vista panorámica desde la cima merece muchísimo la pena.

Únicamente en esta zona, en verano, el aparcamiento es limitado y cortan la carretera bastante pronto si no eres vecino local o te alojas en el camping que está justo ahí, por lo que nosotros decidimos hacer la caminata a pie desde el pueblo de Bohinjska Bela, donde nos alojamos.

Un día intenso, por lo que para última hora de la tarde recomendaría ir en coche hasta el parking del Castillo de Bled, visitarlo por dentro, que está bonito y hay muy buenas vistas, y ya como colofón del día cenar por el pueblo en cualquiera de los muchos restaurantes que hay.

Día 2: Lago Bohinj y Vogel: los Alpes Julianos
Otro día espectacular nos espera y, según amanecemos, nos vamos hacia el Lago Bohinj. Ya veréis qué pasada. Por muchos momentos te recuerda como si estuvieras viajando por Suiza, y el lago no tiene nada que envidiar a sus “vecinos” suizos o italianos.

Nuestra primera parada será el teleférico de Vogel para aprovecharlo por la mañana. Nos dirigimos a Ukanc y allí mismo, al lado del teleférico, hay aparcamiento. La entrada se puede comprar allí directamente y preparados para subir casi 1.000 metros de desnivel en apenas unos minutos; para aquellos que tienen vértigo es una prueba de fuego, pero si eres de los que disfrutan estas cosas las vistas son espectaculares.

Una vez arriba, ya estamos en plena estación de esquí (en invierno, claro) y desde ahí podemos recorrer diferentes lugares de la montaña. Hay un telesilla abierto para llegar hasta Orlove Glave y la “Campana de los deseos” sin caminar apenas, y luego otro remonte para poder ver otra vista del valle; todo ello incluido en la misma entrada.

A partir de ahí, caminar por donde más os guste disfrutando de un clima de alta montaña con unas vistas preciosas. En invierno no lo he conocido, pero debe de ser precioso.

Después cambiamos totalmente el panorama y nos vamos a bañar a Ukanc, en las aguas cristalinas del Lago Bohinj. Está apenas a 5-10 minutos en coche; es un poco complicado aparcar porque no hay demasiado sitio, pero al final se encuentra, y es el lugar ideal para comer de picnic y disfrutar de una tarde de “playa de lago”.
Luego, de vuelta, se puede parar en cualquiera de los pueblos de alrededor a pasear, aunque son muy pequeños, y ya de regreso a nuestra sede en Bled, cenita y listos para mañana, que hay que levantarse pronto.
Día 3: Vintgar, Cuevas de Postojna y Castillo de Predjama
Quizás el día más completo. Amanecemos pronto, mochilas y maletas al coche y nos vamos a la Garganta de Vintgar. Aquí es conveniente comprar la entrada previa, como he comentado en algún lugar del post, ya que se llena en verano. Aparcaréis el coche en un parking cercano y desde ahí nos llevan en shuttle gratuito hasta la entrada.

Si viajáis en temporada alta, os recomiendo comprar la entrada en la web oficial de entradas de la Garganta de Vintgar.
Deberemos esperar a la hora exacta que ponga nuestra entrada y, en ese momento, entramos. Nos dan un casco para cada persona y empezamos a caminar bordeando el río Radovna; la verdad es que el entorno es precioso. Al final de la ruta, tras aproximadamente una hora, tened en cuenta que luego falta al menos otra hora para regresar hasta la zona donde hemos comenzado, cruzando algunos pinares y cuesta arriba, por lo que reservad fuerzas para esta parte.

Después de esta primera etapa del día, hoy cambiamos de zona de alojamiento y nos vamos al sur de Eslovenia y, de camino, en la misma carretera, os recomiendo ir a las Cuevas de Postojna. En un comienzo no sabíamos si era demasiado para el mismo día, pero sin duda merece mucho la pena.

Esta cueva tiene la peculiaridad (que sobre todo a los niños les encanta) de que la primera parte se hace a bordo de un tren durante unos 15 minutos que te adentra muchísimo en la cueva. Es como si fuera un parque de atracciones, pero de verdad. Luego sigue un camino a pie, tranquilo, de aproximadamente 1 hora, y vuelta en el tren. La cueva es increíble por su tamaño.

En verano es recomendable reservar también con algo de antelación en la web oficial de las Cuevas de Postojna.
Muy importante el tema de la temperatura: aunque fuera podamos estar a 35 grados, dentro no suele pasar de 9-10 grados y con muchísima humedad; es decir, hace bastante frío, por lo que hay que ir bastante abrigados para la cueva.
Terminamos esta nueva aventura y os recomiendo no perderos, al menos aunque sea verlo por fuera, el Castillo de Predjama. Un castillo construido parcialmente dentro de una enorme pared de roca. Muy guapo.

Finalmente seguimos nuestro camino hacia Koper, el lugar donde os recomiendo alojaros los próximos días, un pueblo con mucho encanto y una ubicación perfecta para las aventuras de las siguientes jornadas.
Ya será por la tarde, nos acomodamos y hacemos nuestro primer paseo nocturno por Koper visitando su céntrica Plaza Tito, el casco histórico y terminando en el bonito paseo marítimo para cenar.

Día 4: Simonov Zaliv e Izola
Hoy vamos a combinar un poco de relax por la mañana y recorrido turístico por la tarde, aunque si vais con niños, como es mi caso, para nada será tan tranquila la mañana…
Nos vamos a la playa de Simonov Zaliv, una playa “semiurbana” muy chula, con mucho ambiente y con todo lo necesario para pasar una mañana de playa increíble. Chiringuitos, lugares para jugar, saltar al agua, buenos paseos y, además, un miniparque acuático que es una pasada; a buen precio e ideal para quemar todas las energías.

Allí mismo, como digo, hay un buen lugar para comer a pie de playa, para así después tranquilamente ir al alojamiento en Koper, prepararse y empezar la tarde. Veréis que la distancia de un lado a otro son apenas 10-15 minutos en coche.
Por la tarde nos vamos a recorrer Izola, otro pueblo precioso de la costa adriática que conserva una sensación más de pequeño pueblo marinero que Koper. Como siempre, ir al casco histórico, Manziolijev trg, paseo marítimo y Svetilnik pueden ser los imperdibles. Cena y helado y hasta el día siguiente 😊

Día 5: Strunjan, Moon Bay y Piran
No paramos y hoy empezamos el día en el Parque Natural de Strunjan, justo al lado de Izola y un entorno precioso. Aparcamos en la zona alta junto a la iglesia y, desde ahí, iniciamos una caminata hasta llegar a Moon Bay, pero antes de nada disfrutad de Strunjanski Križ, primer gran mirador sobre los acantilados y el Adriático.

¿Cómo llegar a Moon Bay?
Es un trekking de unos 20-30 minutos, con bajadas un poco pronunciadas en algunos puntos, pero accesible para casi todo el mundo. Abajo nos encontramos una playa de piedras. No hay servicios, por lo que hay que llevar al menos agua y comida si se quiere; pero eso sí, la playa es preciosa y sus aguas cristalinas.

Tras visitar y bañarnos en Moon Bay, volvemos a Koper y nos preparamos para la tarde. En esta ocasión iremos al “plato fuerte” de la costa del mar Adriático: vamos a conocer Piran.
Este pueblo es el típico de cuento, eso sí, ya bastante más turístico que los demás y con mucha más gente. Lo ideal es aparcar en el parking Fornače, ya que el pueblo es peatonal salvo para residentes.
Desde ahí, llegar caminando hasta el paseo marítimo, ir hasta la Plaza Tartini, subir a San Jorge, disfrutar de los miradores increíbles desde lo alto y, si apetece, llegar hasta la Punta de Piran y visitar Prvomajski trg. Todo es bonito y con mucho encanto; lo único complicado es encontrar lugar para cenar en temporada alta. Para eso, paciencia.

Día 6: Cuevas de Škocjan y escapada a Trieste
En este día nos llevamos la mayor sorpresa del viaje, quizás porque no teníamos tantas expectativas en las Cuevas de Škocjan. ¡Madre mía! Llevo alrededor de 100 países recorridos y creo que son de las cuevas más impresionantes que he visto nunca: unos acantilados impresionantes, un camino bordeando la pared y un río (el río Reka) subterráneo que te deja sin habla. Podéis ver que no puedo mostraros más fotos que la de salida porque prohíbido el uso de móviles y cámaras dentro de la cueva.

La verdad es que las aproximadamente 2 horas que dura el recorrido se hacen como si nada y no paras de alucinar con semejante inmensidad.
Postojna vs Škocjan: ¿qué cuevas son mejores?
La verdad es que las dos merecen la pena y tienen su propio encanto. El tren subterráneo es una pasada en Postojna y, en cuestión de naturaleza salvaje y cañón subterráneo, las de Škocjan no te las puedes perder.
En verano conviene reservar con antelación en la web oficial del Parque de las Cuevas de Škocjan, ya que algunos horarios pueden agotarse.
Escapada a Trieste desde Eslovenia
Por la tarde, o directamente desde Škocjan, os recomiendo ir a visitar Trieste, en Italia. Llegamos en apenas 30 minutos y es una ciudad preciosa, como casi todas las ciudades italianas con historia.

Os recomiendo aparcar en un parking del centro, ir caminando hasta la Piazza Unità d’Italia, llegar hasta el Molo Audace, alucinar con el Canal Grande (desde aquí la puesta de sol es preciosa) y llegar hasta la Piazza della Borsa.

Para mí, lo mejor es cenar en la orilla del Gran Canal, que es una pasada; después, helado italiano y vuelta a Koper.
Día 7: Ljubljana: qué ver en unas horas
El último día, para cerrar este viaje increíble por Eslovenia, vamos a aprovechar para conocer su capital, Ljubljana, la cual nos sorprendió muchísimo para bien.

¿Dónde aparcar en Ljubljana?
En este caso iría directamente al parking céntrico que está en Kongresni trg. Desde ahí recorrería el centro histórico y, si tuviera que hacer un listado de lugares, sería:
- Prešeren Square
- Triple Puente
- Río Ljubljanica
- Ayuntamiento / Mestni trg
- Catedral
- Mercado Central
- Puente de los Dragones
Todo esto se hace caminando en muy poco tiempo; las distancias son muy pequeñas. Después de comer aprovecharía para subir con el coche hasta el Castillo de Ljubljana, aparcaría y disfrutaría de sus vistas panorámicas desde la muralla exterior, pero sin pagar la entrada para visitar los espacios interiores si no os da demasiada curiosidad.

Preguntas frecuentes para viajar a Eslovenia
¿Cuántos días hacen falta para visitar Eslovenia?
Como habéis visto, entre 6-7 días ya hacemos un viajazo. Si tenemos la oportunidad de añadir 2-3 días más, os recomendaría visitar el Valle del Soča, Kranjska Gora y Vršič, zonas montañosas preciosas con unos ríos alucinantes.
Qué reservar con antelación en Eslovenia
La mayoría de actividades se pueden hacer sobre la marcha, pero las que sí reservaría previamente porque luego no hay plazas son:
- Garganta de Vintgar
- Cuevas de Škocjan
Para el teleférico de Vogel esperaría a ver la meteorología el día antes porque, si hace malo o está nublado, no merece tanto la pena.

Qué ropa y calzado llevar
Aunque viajemos en verano, aquí hay que llevar de todo, ya que visitaremos lugares de alta montaña, playas paradisíacas y cuevas inmensas. Por tanto: zapatillas con buen agarre, sudaderas o abrigos, escarpines para las playas de piedras, gorra y protección solar, además de una mochila pequeña para poder llevar siempre agua. El agua en Eslovenia, por cierto, es buena y potable en la mayoría de lugares.
Viajar a Eslovenia con niños
Perfecto. De hecho, lo recomendaría como uno de los mejores destinos para viajar con niños. La diversidad de los planes, aventuras en cuevas, playas, montañas, teleféricos, etc., hacen que sea una aventura constante para ellos.

¿Es cómodo viajar a Eslovenia con perro?
Nosotros, en este caso, fuimos con nuestra perrita “Pili” y la verdad es que muy bien. Es un país muy pet-friendly, sobre todo en las zonas de montaña. En la parte de playa, en algunas están prohibidos, pero en general son bastante abiertos a ello. En las cuevas, por ejemplo, en las de Postojna había lugar para dejarlos fuera y en Škocjan no se podían llevar.
¿Es caro viajar a Eslovenia?
A nosotros nos pareció genial de precio. Aún no está tan masificado de turismo y es increíble cómo pueden cenar 3 personas, pescado de calidad con bebida y todo, por apenas 35-40 €. Hoy en día, en la mayoría de los países europeos, conseguir eso es complicado (a fecha de agosto de 2026).
Y hasta aquí habría llegado este súper viaje por Eslovenia en el que he intentado contaros qué ver y hacer en 7 días de la forma más eficiente y disfrutona posible.






