Un cuento de príncipes y princesas…
¿Queremos vivir un cuento de príncipes y princesas? Nos vamos a conocer tres de las ciudades europeas más bonitas y emblemáticas. En esta guía de viaje de Praga, Viena y Budapest no disfrutaremos únicamente de monumentos impresionantes: también nos sorprenderá el ambiente tan diferente que tiene cada una.
Cómo organizar una ruta por Praga, Viena y Budapest en 10 días
La distribución original funciona muy bien: tres días en Budapest, tres en Viena y tres en Praga, reservando el décimo para el regreso o para ampliar la última ciudad según el horario del vuelo. Lo más cómodo es llegar en avión a una capital, regresar desde otra y enlazarlas en tren.
Elegid alojamientos céntricos o bien comunicados. No hace falta alquilar coche para esta ruta: los centros se recorren a pie y el transporte público resuelve los trayectos largos. Entre capitales, el tren evita aeropuertos, equipaje adicional y desplazamientos periféricos.

Cuál es la mejor época para visitar Praga, Viena y Budapest
Mayo, junio, septiembre y comienzos de octubre suelen ofrecer temperaturas agradables. En diciembre las tres ciudades tienen mucho encanto navideño, aunque hace frío y anochece pronto. En verano encontraréis más horas de luz, pero también más visitantes.
Cómo viajar entre Budapest, Viena y Praga
El tren es la opción más sencilla porque conecta las zonas centrales y permite llevar equipaje con comodidad. Reservad en las compañías ferroviarias oficiales y comprobad siempre la estación de salida: algunas rutas pueden ofrecer alternativas con transbordo o diferentes terminales.
Día 1: paseo nocturno junto al Danubio en Budapest
¡Llegamos a Budapest! Dos ciudades en una y, para mí, la que más ambiente y carácter tiene de las tres, aunque quizá no sea la más bonita; ya se sabe que en cuestión de gustos…
Como es el día de llegada nos lo tomamos con calma. Un paseo por la ribera del Danubio permite ver iluminados el Puente de las Cadenas, el Castillo de Buda, el Bastión de los Pescadores y el Parlamento. A orillas del río encontraréis terrazas para comenzar el viaje con una cena especial.

Día 2: Castillo de Buda, Bastión de los Pescadores y barrio judío
¡Hoy nos toca caminata! Empezamos en la parte de Buda con el Castillo de Buda. Se puede subir caminando, en transporte público o mediante el funicular; elegid según el tiempo y las ganas de cuestas.

Muy cerca están el Bastión de los Pescadores y la iglesia de Matías, con panorámicas espectaculares de Pest. Bajamos hacia el Danubio y cruzamos el Puente de las Cadenas para continuar hasta la basílica de San Esteban.

Por la tarde recorremos Vörösmarty tér, Váci utca, el Mercado Central y el barrio judío. Allí se encuentra la Gran Sinagoga y también Szimpla Kert, aquel bar alternativo con un encanto tan especial que seguimos recomendando para tomar una cerveza.

Día 3: Parlamento, isla Margarita y baños Széchenyi
Comenzamos en el monte Gellért. La subida tiene pendiente, pero las vistas merecen la pena. Después nos acercamos al Parlamento de Hungría. Para visitar el interior conviene reservar en el centro oficial de visitantes del Parlamento; no confiéis en revendedores.

La isla Margarita ofrece un descanso verde en mitad del río. Después cruzamos la Plaza de los Héroes camino de los baños Széchenyi. Consultad precios, horarios y restricciones actuales en su web oficial. En invierno es impresionante estar en bañador al aire libre mientras fuera hace muchísimo frío.

Día 4: tren de Budapest a Viena y primer paseo
Cambiamos de país y llegamos a Viena. Para esta distancia recomiendo tren o autobús: permiten viajar de centro a centro sin perder tiempo en controles y traslados aeroportuarios. El barco por el Danubio puede ser una experiencia diferente, pero no siempre es la conexión más rápida ni funciona todo el año.

Después de instalarnos empezamos a investigar el centro. En pocos minutos ya estaremos alucinando con la elegancia de sus edificios, plazas y cafés.
Día 5: qué ver en el centro histórico de Viena
¿Hay alguna ciudad más majestuosa que Viena? Menudos edificios, calles y monumentos. Recorremos el corazón situado dentro y alrededor del Ring: Hofburg, Ópera Estatal, Ayuntamiento, Parlamento, iglesia Votiva y Escuela Española de Equitación.

La versión antigua vinculaba directamente el Hofburg con un discurso de Hitler “a sus tropas”. Lo correcto es explicar que proclamó desde el balcón de la Neue Burg la anexión de Austria en 1938. El complejo imperial es mucho más amplio y su historia no debe reducirse a ese episodio.
Fuera del centro podéis acercaros a Hundertwasserhaus o al Prater. Yo sigo pensando que el parque de atracciones no es lo más destacable de esta gran ciudad, aunque su noria sí forma parte del paisaje vienés.

Para cenar podéis probar el famoso Wiener Schnitzel. Figlmüller continúa siendo uno de los nombres clásicos y conviene reservar si queréis ir a una hora concreta.
Día 6: Palacio de Schönbrunn, Naschmarkt y ópera
Nos alejamos del centro para visitar el Palacio de Schönbrunn. Es inmenso y precioso; entre las estancias, jardines y miradores se puede emplear gran parte de la mañana. Reservad la modalidad adecuada en la web oficial de Schönbrunn.

Regresamos hacia el centro haciendo una parada en Naschmarkt, con puestos de comida y productos variados. La última tarde es perfecta para seguir admirando Viena y asistir a un concierto u ópera, comprobando siempre el programa y el vendedor oficial.

Día 7: llegada a Praga y plaza de la Ciudad Vieja
¡Praga, ciudad de ciudades! Todo lo que vemos mientras paseamos es bonito, así que lo mejor que podemos hacer es precisamente eso: pasear. Tras llegar e instalarnos vamos directamente al corazón de la Ciudad Vieja.

En la plaza encontramos el Reloj Astronómico, la iglesia de Týn y el Ayuntamiento. El ambiente, la iluminación y los callejones forman una combinación perfecta para nuestra primera cena tradicional en Praga.
Día 8: Castillo de Praga, Malá Strana y Puente de Carlos
¿Preparados para caminar? Subimos al Castillo de Praga, a pie o en tranvía. El recinto es amplio y las áreas accesibles dependen del circuito elegido, por lo que conviene consultar la información oficial del Castillo de Praga.

Visitamos la catedral de San Vito y el Callejón del Oro, y descendemos hacia Malá Strana. Por la tarde cruzamos el Puente de Carlos para volver a la Plaza Vieja, el Reloj Astronómico, la Torre de la Pólvora y la Plaza de Wenceslao.

También nos acercamos a la Casa Danzante, esa construcción peculiar que sobresale del paisaje tradicional. Después de semejante caminata nos hemos ganado una buena cena.
Día 9: barrio judío y paseo en barco por el Moldava
Conocemos el barrio judío de Josefov, donde se encuentran el cementerio y varias sinagogas. No es necesario entrar en todas: elegid el circuito según vuestro interés y el tiempo disponible.
Después, un paseo en barco por el río Moldava permite contemplar la ciudad desde otra perspectiva. Por la tarde podéis asistir a un espectáculo de teatro negro o despedir el viaje degustando cerveza checa en un pub local. Esto nunca falla.

Día 10: últimas horas en Praga y regreso
Reservamos la última jornada para recuperar algún lugar pendiente, comprar recuerdos o pasear sin rumbo por la Ciudad Vieja antes del vuelo. Si el regreso sale temprano, este día funciona simplemente como margen de viaje; si sale por la tarde, es el cierre tranquilo que merece la ruta.
Se termina esta aventura por el centro de Europa, que seguro nos habrá dejado imágenes que nunca olvidaremos. ¿Tenéis ganas de más ciudades? Podéis continuar con nuestras guías de Berlín, Londres o Lisboa.
Preguntas frecuentes sobre Praga, Viena y Budapest
✦ ¿Cuántos días se necesitan para visitar Praga, Viena y Budapest?
Diez días permiten dedicar tres jornadas a cada capital y reservar una para el regreso o ampliar la última ciudad. Con menos tiempo habría que reducir visitas o eliminar una noche.
✦ ¿En qué orden conviene visitar Budapest, Viena y Praga?
Budapest, Viena y Praga forman una ruta lógica de sureste a noroeste, pero el sentido inverso funciona igual. Elegidlo según los vuelos más cómodos y económicos.
✦ ¿Es mejor viajar entre las tres ciudades en tren o autobús?
El tren suele ser más cómodo y conecta estaciones céntricas. El autobús puede resultar más económico, pero conviene comparar duración, ubicación de las terminales y condiciones del equipaje.
✦ ¿Hace falta alquilar coche para esta ruta?
No. Las tres capitales se recorren bien caminando y en transporte público, y los enlaces ferroviarios evitan el coste y las dificultades de aparcamiento.
✦ ¿Qué visitas conviene reservar con antelación?
Conviene reservar el Parlamento de Budapest, los baños Széchenyi, Schönbrunn, espectáculos en Viena y los circuitos de pago del Castillo de Praga, especialmente en temporada alta.
✦ ¿Qué moneda se utiliza en Budapest, Viena y Praga?
Viena utiliza el euro, Budapest el florín húngaro y Praga la corona checa. Aunque se aceptan tarjetas ampliamente, resulta útil disponer de una pequeña cantidad de moneda local.
✦ ¿Cuál de las tres ciudades es más económica?
Budapest y Praga suelen resultar más económicas que Viena, aunque los precios varían mucho según la temporada, la ubicación del alojamiento y las atracciones elegidas.
✦ ¿Dónde conviene alojarse en cada ciudad?
Elegid zonas céntricas o próximas al metro y al tranvía. En Budapest resulta práctico Pest; en Viena, el centro o distritos cercanos al Ring; y en Praga, Staré Město, Nové Město o Malá Strana.






