Una experiencia para todos los sentidos…
¡Bienvenidos a una de las ciudades más fascinantes de África! Os voy a contar todo lo que hacer y qué ver en Marrakech y Essaouira. Estoy seguro de que os va a encantar: son lugares que no dejan indiferente a nadie.
Consejos para viajar a Marrakech y Essaouira
Dónde alojarse en Marrakech: riad o hotel
Yo recomiendo alojarse en un riad dentro de la medina, cerca de Jemaa el-Fna, por eso de vivir la parte más genuina y más alejada de nuestro mundo convencional. Aprenderos bien el camino de regreso: por la noche, entre tantos callejones similares, es fácil desorientarse. Guardad la ubicación y pedid al alojamiento un punto de encuentro accesible en taxi.
Cómo ir del aeropuerto de Marrakech al centro
El taxi sigue siendo una opción práctica. Confirmad la tarifa y el destino antes de subir, utilizad los servicios oficiales del aeropuerto y evitad depender de una negociación improvisada. Si dais con un conductor simpático y fiable, podéis quedaros con su contacto; nosotros descubrimos enseguida que el tráfico de Marrakech también forma parte del espectáculo.
Dinero, tarjeta SIM y conexión a Internet
La moneda es el dírham marroquí (MAD). No hace falta llegar con todo el dinero cambiado: podéis obtener efectivo en cajeros o cambiar en establecimientos autorizados, comparando la comisión. Marruecos no pertenece al roaming de la Unión Europea; comprobad la tarifa de vuestro operador o comprad una SIM/eSIM. Tener conexión ayuda mucho con el mapa, aunque dentro de la medina ninguna aplicación sustituye a aprenderse dos o tres referencias claras.

Qué reservar antes de viajar a Marrakech
Conviene comprar con antelación la entrada del Jardín Majorelle en su web oficial, que advierte de que su plataforma autorizada es la única que emite códigos QR válidos. Para las excursiones comparad duración, comidas incluidas y tiempo real en cada parada.

Esta ruta está planteada para siete días. Si solo tenéis un fin de semana largo, centraos en los tres primeros y dejad los alrededores para otro viaje, porque seguro que volveréis.
Ruta por Marrakech y Essaouira en 7 días
Día 1: Jemaa el-Fna, Koutoubia y primera vuelta por la medina
Según aterrizáis… ¡empieza el espectáculo! En nuestro viaje, la negociación del taxi fue la primera toma de contacto. Después nos montamos en un coche del siglo XVII y salimos rumbo a nuestro hogar marroquí. Preparaos para emociones fuertes: la primera vez, el tráfico impresiona. 🙂

Este primer día alucinaréis recorriendo Jemaa el-Fna, los exteriores de la mezquita Koutoubia y haciendo un pequeño acercamiento a la gran medina y al zoco antiguo —¡me encanta este lugar!—. Para cenar, elegid una terraza panorámica y contemplad cómo cambian los colores, olores y sonidos cuando se pone el sol.


Día 2: El Badi, Tumbas Saadíes, Menara y zoco
Tras el buen desayuno de los riads, salimos a conocer el palacio El Badi y las Tumbas Saadíes. Después podéis acercaros a los jardines de la Menara y regresar a Jemaa el-Fna al caer la tarde.

Allí son buenísimos los zumos de naranja naturales que sirven por pocos dírhams; aún no sé cuántos puedo llegar a tomarme cada vez que piso esta ciudad. 🙂 Después nos adentramos en la locura del zoco de Marrakech: una infinidad de callejuelas y puestos donde podemos conseguir casi cualquier cosa.

Tened más o menos claro el camino y no aceptéis por compromiso a quien se ofrezca como guía. Si queréis acompañamiento, contratad un guía acreditado. Tras unas horas en esta preciosa y original medina —para mí, la más espectacular del mundo—, nada mejor que un tajín de ternera con ciruelas o un cuscús… ¡mmm!


Día 3: Guéliz, Jardín Majorelle, Palmeral y hammam
Marrakech no es todo tan salvaje. Guéliz muestra la parte más moderna de la ciudad alrededor de las avenidas Mohammed V y Hassan II. Desde allí visitad el Jardín Majorelle con reserva horaria. El Palmeral es un extenso palmeral fuera del centro, no otro jardín junto a Majorelle, así que requiere desplazamiento.

Después de otra buena caminata, una opción estupenda es visitar un hammam. El “spa” marroquí es una experiencia inolvidable y saldremos con una relajación absoluta. Para quien prefiera camello, cena y puesta de sol, las salidas de una tarde suelen ir al desierto de piedra de Agafay; no hay que confundirlo con una ruta hasta las dunas del Sáhara.

Día 4: excursión al valle de Ourika y Setti Fatma
Hoy conoceremos el precioso valle de Ourika. El camino hacia el Atlas ya merece la pena. En Setti Fatma parte el ascenso a las cascadas: hay tramos de roca y pasos peculiares, así que llevad calzado con agarre y no continuéis si el caudal o el terreno no son seguros. Arriba el agua está bastante fresquita…

Después conoceremos una casa bereber, aunque claramente adaptada a las excursiones turísticas, por desgracia como muchas cosas hoy en día. Igualmente, es interesante verla. Según el día, podréis coincidir con mercados tradicionales. El regreso suele ser por la tarde, pero confirmad el horario con vuestro operador.

Día 5: qué ver en Essaouira y su medina
Algo para mí muy recomendable es visitar Essaouira, a unos 180 km de Marrakech. Os aconsejo disfrutar allí dos días y pasar una noche. El trayecto por carretera ronda las tres horas según el tráfico y las paradas.

Esta ciudad fortificada, conocida como la Perla del Atlántico, tiene una medina inscrita por la UNESCO desde 2001. Recorred sus callejones, murallas y puerto pesquero. Si os gusta el pescado y el marisco, vais a disfrutar muchísimo. La UNESCO describe Essaouira como un excepcional ejemplo de ciudad fortificada de finales del siglo XVIII.

Día 6: playa de Essaouira y regreso a Marrakech
¡Ya era hora de tener un día de playita! Y vaya playa. El agua está bastante fresquita, pero pasear junto al Atlántico es una pasada: kilómetros de arena frente a nuestros ojos. Tras una buena comida local, tomamos rumbo de vuelta a Marrakech; Jemaa el-Fna nos espera de nuevo.

Día 7: últimas compras en la medina de Marrakech
Ya se terminó la semana y toca volver a casa. Aun así, una última vuelta por la medina para realizar las últimas compras siempre apetece. Lo más alucinante es que aquello que parecía una locura al principio ya nos resulta familiar e incluso nos ha llegado a gustar.

Por eso todo el mundo lo dice… ¡Marrakech engancha!
Excursiones desde Marrakech si tenéis más días
- Noche en el Sáhara: necesita varios días de ruta; no es la misma experiencia que Agafay. Dormir bajo millones de estrellas y rodeados de silencio puede ser apasionante.
- Ouarzazate: la “Puerta del desierto” y sus estudios cinematográficos interesan especialmente a los amantes del cine y las kasbahs.
- Cascadas de Ouzoud: una excursión larga desde Marrakech para conocer sus grandes saltos de agua y el entorno; observad a los macacos sin alimentarlos ni acercaros demasiado.
Si queréis continuar recorriendo Marruecos, tenéis nuestra guía de Rabat y Casablanca. Para otro gran viaje con historia y desierto, podéis leer también la guía de Egipto.
Preguntas frecuentes para viajar a Marrakech y Essaouira
¿Cuántos días se necesitan para ver Marrakech y Essaouira?
Siete días permiten dedicar cuatro jornadas a Marrakech y Ourika, pasar una noche en Essaouira y regresar con calma. Con tres días, centraos en la medina, los monumentos principales, Guéliz y Majorelle.
¿Merece la pena dormir una noche en Essaouira?
Sí. Dormir en Essaouira permite disfrutar de la medina cuando se marchan muchas excursiones, cenar junto al puerto y reservar la mañana siguiente para la playa antes de volver a Marrakech.
¿Es mejor Agafay o una excursión al desierto del Sáhara?
Agafay está cerca de Marrakech y encaja en una tarde, pero es un desierto de piedra. Para llegar a las dunas del Sáhara hacen falta varios días por carretera. Son experiencias distintas y conviene elegir según el tiempo disponible.
¿Hay que reservar el Jardín Majorelle con antelación?
Sí, especialmente en temporada alta. Comprad una franja horaria en la web oficial del Jardín Majorelle y evitad páginas no autorizadas, ya que la propia fundación advierte de que solo su plataforma emite entradas válidas.
¿Cómo evitar perderse en la medina de Marrakech?
Guardad el alojamiento y una puerta cercana en el mapa, aprended el recorrido hacia Jemaa el-Fna y pedid al riad un punto accesible en taxi. Si necesitáis ayuda, recurrid al alojamiento o a un guía acreditado.
¿Qué os ha parecido todo lo que hay que hacer y ver en Marrakech? Siempre digo que, para mí, es el lugar más diferente que conozco a solo dos horas de España. Espero que esta guía os haya abierto “el apetito” de conocerla. ¡Muy buen viaje!






