La mentalidad más abierta de Europa…
Nos vamos a visitar una de las ciudades más originales, liberales y multiculturales de Europa: ¡Ámsterdam! Durante tres días nos sumergiremos en sus barrios, canales y rincones más curiosos. En esta guía intento ordenar todo lo que hacer y que ver en Ámsterdam en 3 días, dejando un cuarto día opcional para los pueblos de los alrededores.
Antes de nada, un apunte personal: quienes seguís el blog sabéis que suelo cuidar mucho las fotografías, pero en esta ocasión he mantenido muchas del primer viaje por pura nostalgia. Fue una de aquellas primeras aventuras en solitario con amigos… ¡qué divertidos aquellos años!
Cómo organizar un viaje a Ámsterdam de 3 o 4 días
Dónde alojarse para recorrer Ámsterdam a pie
Como siempre os digo, en una escapada urbana prefiero un alojamiento céntrico que permita caminar casi todo el día. El cinturón de canales, Jordaan, De Pijp o una zona bien conectada por tranvía funcionan mejor que elegir únicamente por distancia en el mapa. Ámsterdam es compacta, pero los precios pueden ser elevados; reservad con antelación.

Cómo moverse por Ámsterdam en transporte público
El centro se recorre estupendamente andando. Para trayectos más largos hay tranvías, metro, autobuses y ferris. En la red GVB se puede entrar y salir utilizando la misma tarjeta bancaria sin contacto, móvil o reloj, recordando siempre hacer check-in y check-out. Consultad las opciones actuales en la web oficial de GVB.
Es buena idea recorrer Ámsterdam en bicicleta
Sí, pero solamente si os sentís seguros. Aquí la bicicleta no es un juguete turístico, sino un medio de transporte con carriles, semáforos y normas propias. Circulad por la derecha, señalizad los giros, no invadáis las aceras y evitad deteneros de repente. Si no tenéis experiencia, Vondelpark resulta bastante más amable que el centro.

Hemos oído muchas cosas sobre la ciudad y, una vez allí, comprobaremos que buena parte son ciertas: bicicletas por todas partes, casas inclinadas, canales y las costumbres del Barrio Rojo. Ámsterdam no nos dejará indiferentes. ¡Comenzamos!
Día 1: qué ver en el centro histórico de Ámsterdam
Partimos de Amsterdam Centraal, una estación enorme y llena de vida. Desde allí tomamos Damrak y en pocos minutos llegamos a Plaza Dam, donde se encuentran el Palacio Real, el Monumento Nacional, Madame Tussauds y la Nieuwe Kerk. También descubriréis aquellos peculiares urinarios públicos al aire libre… es como estar echando un pis en mitad de la calle 🙂

Cómo recorrer el Barrio Rojo con respeto
Detrás de Plaza Dam aparece De Wallen, el Barrio Rojo. Es un lugar único que conviene recorrer con naturalidad y respeto. Pasaremos por la Oude Kerk y sus canales, pero no debemos fotografiar ni grabar a las trabajadoras sexuales. Tampoco hay que bloquear escaparates, puertas o puentes.

A pocos minutos se encuentra Nieuwmarkt, presidida por De Waag, una antigua puerta de la ciudad convertida en restaurante. Al lado comienza el Chinatown de Ámsterdam.
Qué ver entre el Mercado de las Flores y Begijnhof
Después de comer cruzaremos hacia Bloemenmarkt, el Mercado de las Flores, y continuaremos hasta Begijnhof, un patio histórico escondido entre el movimiento del centro. Recordad que sigue siendo un espacio residencial y debe visitarse en silencio.

De regreso hacia el norte podemos buscar la estrechísima fachada de Singel 7. La construcción de Spuistraat que recordaba como una casa okupa emblemática ha cambiado con los años, así que mantengo el recuerdo sin presentarla como una visita actual.
Cómo reservar la Casa de Ana Frank
Terminaremos la tarde en la Casa de Ana Frank. Ya no se puede confiar en hacer cola: solo se visita con una entrada comprada online para una hora concreta. Las entradas se publican cada martes para una fecha seis semanas posterior y pueden agotarse. Reservad exclusivamente en la web oficial de la Casa de Ana Frank. En el interior no se permiten fotografías.

Después podemos cenar por Jordaan, antiguo barrio obrero convertido en una de las zonas más agradables y bohemias de la ciudad.
Qué conviene saber antes de entrar en un coffeeshop
Los coffeeshops forman parte de la imagen de Ámsterdam, pero el cannabis no está plenamente legalizado: su venta se tolera en establecimientos autorizados y bajo condiciones concretas. Podéis entrar sin consumir y pedir una bebida, como hicimos nosotros, pero respetad las normas del local, no mezcléis sustancias, no conduzcáis después y recordad que fumar en la calle puede estar restringido en algunas zonas.
Recuerdo locales como Bulldog, La Canna o Dampkring por su decoración y ambiente, pero no hace falta fumar para entender esta parte de la ciudad. Sin duda, una buena primera toma de contacto. ¡Mañana seguimos!
Día 2: museos, Vondelpark y Ámsterdam en bicicleta
Hoy nos moveremos en bicicleta. Seguro que el primer día ya habréis comprobado que aquí las bicis son un vehículo más. Se nos nota a la legua cuando un “guiri” coge una… a ver cuántos timbrazos nos dan. Casco, luces cuando sea necesario y atención absoluta en los cruces.

Qué museo elegir en Museumplein
La primera parada será Museumplein. Yo no suelo entrar en muchos museos cuando viajo, pero el Museo Van Gogh merece la pena. Actualmente hay que comprar online una entrada con hora de inicio; sin franja reservada no se puede acceder. Comprobad disponibilidad y horarios en el Museo Van Gogh.
Si preferís arte neerlandés, podéis sustituirlo por el Rijksmuseum. Intentar ver los dos grandes museos con calma y completar toda la ruta del día puede resultar excesivo.
Cómo recorrer Vondelpark y De Pijp en bicicleta
A pocas manzanas está Vondelpark, una delicia para pedalear con más tranquilidad. Después seguiremos hasta el mercado Albert Cuyp, en De Pijp, donde encontraremos puestos de comida, ropa y productos locales.

En la zona se encuentra también la Heineken Experience, instalada en la antigua fábrica. Si os apetece visitarla, reservad con antelación y devolved la bicicleta antes de probar la cerveza. De camino al centro podemos detenernos en Max Euweplein y su gran tablero de ajedrez.
Cómo visitar el Barrio Rojo por la noche
Una vez cae el sol resulta interesante volver al Barrio Rojo para ver la iluminación que le da nombre. Manteneos en las calles transitadas, ignorad a vendedores ilegales y respetad las mismas normas de privacidad que durante el día.

Después de cenar encontraremos bares, salas y coffeeshops con ambiente alrededor de Dam y otras zonas del centro. Elegid el plan que os apetezca sin necesidad de convertir la noche en una competición.
Día 3: paseo por los canales y últimos rincones de Ámsterdam
Después de un buen desayuno empezaremos con un paseo en barco por los canales. Es una perspectiva distinta y muy chula de la ciudad. Hay embarcaderos cerca de Centraal, Damrak y otros puntos del cinturón de canales; comparad duración, idioma, tamaño de la embarcación y si el recorrido es cubierto.

Qué hacer después del paseo por los canales
Podéis aprovechar el resto de la mañana para recorrer las Nueve Calles, volver a Jordaan o visitar alguno de los pequeños museos del centro. El Museo del Sexo y el Hash Marihuana & Hemp Museum siguen siendo opciones peculiares, aunque personalmente los dejaría como curiosidad secundaria frente a los barrios y canales.
Quienes solo hagan una escapada de fin de semana pueden despedirse aquí con una última cerveza. Si tenéis un cuarto día, merece la pena salir de la ciudad.
Día 4 opcional: Zaanse Schans, Edam, Volendam y Marken
Los pueblos de los alrededores pueden combinarse mediante transporte público o una excursión organizada. No es imprescindible alquilar coche y, si solo disponéis de una jornada, conviene elegir bien para no pasar el día corriendo.
- Zaanse Schans: molinos históricos, talleres y ese curioso olor a cacao que recuerdo por la fábrica cercana. Los amantes del chocolate acabaremos pensando más en él que en los molinos… jaja.
- Edam: un centro pequeño asociado a su famoso queso y antiguos almacenes.
- Volendam: pueblo pesquero con un agradable paseo marítimo.
- Marken: antiguo asentamiento insular unido al continente por un dique, con casas de madera y tradición de zuecos.
- Tulipanes: son estacionales. Para ver campos hay que viajar normalmente durante la primavera y comprobar antes la floración; no forman parte de cualquier escapada del año.

¡Menudo viaje tan divertido! En estos días habremos disfrutado de la mentalidad abierta y multicultural que hace que la ciudad resulte tan cómoda y diferente.
Si queréis seguir viajando por Europa, podéis consultar también mis guías de Berlín, Londres, Praga, Viena y Budapest y Dublín.






